viernes, 28 de noviembre de 2014

LOS SALVAPATRIAS DE LAS ESCOBAS

Ayer, en el Pleno del Congreso de los Diputados, llamado erróneamente “contra la corrupción” ya que en realidad había sido convocado para votar dos proyectos de ley, cuales eran la Ley Orgánica de control de la actividad de los partidos y la ley del alto cargo, el Sr. Rajoy, como ha ido manteniendo los últimos meses, insistió en que “no se debía de transmitir la idea de que en España todo está corrupto, ya que se comenzaba generalizando en la corrupción, después en los políticos, en la propia política y se acabaría señalando al propio sistema.  Aludiendo claramente a Podemos terminó diciendo que de transmitir estas ideas, sólo quedaría espacio para los salvapatrias de las escobas cuyo programa consigue barrer, con las consecuencias que todos conocemos”.
Acosado sin duda por los casos de corrupción dentro de su partido, quiso tomar la iniciativa y de modo concreto, presentó un aluvión de medidas contra la corrupción, muchas de ellas antiguas ( algunas paradas desde el mes de marzo) y otras nuevas como la propuesta de cancelar la actividad de los partidos que no cumplan con la obligación de presentar sus cuentas anuales al Tribunal de Cuentas o que los cargos políticos necesiten que la Agencia Tributaria certifique que están al día con Hacienda..
Frente a la intervención del Sr. Rajoy, el líder del PSOE Pedro Sánchez, le echó en cara el caso Gurtel y le dijo que no estaba legitimado para introducir esas medidas. A partir de ese momento, se continuó con el ya clásico “tú más” y  las palabras vacías que siempre utilizan los líderes de los dos grandes partidos. Es decir.. bla.bla.bla.
Ante este lamentable espectáculo yo diría al Sr. Rajoy que no está legitimado y que debería de dimitir ya que al igual que ha cesado a la Ministra de Sanidad por lucrarse de una actividad delictiva, considerando que en el mismo sumario instruido por el Juez Ruz, se acusa al Partido Popular de lo mismo que se acusa a Mato,  él también tendría que dimitir como presidente que es del Partido. De otra parte, también ha perdido la legitimidad desde el momento en que en su día, muchas de esas medidas que ahora plantea, fueron propuestas por UPyD o por Ciudadanos, y su partido las rechazó.
Diría también al líder del PSOE Sr. Sánchez, que él tampoco está legitimado y que su intervención de ayer ha sido escandalosa. No puede acusar al PP de que es corrupto (que sí lo es) y no reconocer que el PSOE también lo es, aceptando y no ocultando el gigantesco saqueo de los ERE y de los Fondos para la Formación andaluces, así como otros escándalos más dentro de su partido..

En conclusión, ayer los ciudadanos hemos quedado decepcionados una vez más. Nos han vuelto a tomar el pelo con una escenografía parlamentaria que ya resulta cansina. Pues qué quieren que les diga:  Hasta ahora consiguieron mantener su partitocracia, pero, aunque no les guste, a partir de ahora empiezan a actuar los “salvapatrias de la escoba” y, por méritos propios los van a echar a patadas. Además, tengan en cuenta que esos de la escoba, no van a ser sólo los de la coleta como despectivamente los llaman, van a ser esos partidos emergentes como Ciudadanos o UPyD, que sí están legitimados porque llegan a la política sin pesadas mochilas de herencias anteriores y porque tienen unos programas y unas propuestas coherentes, tanto para luchar contra esa corrupción, como para sacar adelante este país.  Entérense de una vez por todas que su hegemonía ha finalizado, excepto, claro está, que como me imagino, finalmente lleguen a la gran coalición para defenderse de los “salvapatrias de la escoba” que son los que realmente les aterran.

jueves, 27 de noviembre de 2014

HA ENTRADO EN FUNCIANAMIENTO EL SISTEMA CLAVE

Comunicarse electrónicamente con la Administración usando el DNI electrónico u otros certificados, resulta una tarea complicada incluso para los que nos movemos bien en el mundo tecnológico. Hay que instalar en el PC el software adecuado, actualizarlo, instalar certificados, configurar el navegador y algunas otras cosas más, que hacen que el ciudadano normal tenga problemas para realizar trámites electrónicos con las Administraciones Públicas.
Tratando de salvar estos problemas, el pasado día 17 de Noviembre entró en funcionamiento el Sistema Cl@ve, que va a permitir a las personas físicas identificarse y autenticarse para realizar trámites por vía electrónica con la administración. Se trata de una plataforma común de la administración estatal para la identificación autenticación y firma electrónica, mediante el uso de una clave previamente fijada al registrarse como usuario, evitando con ello tener claves diferentes para acceder a los diferentes servicios.

Esta nueva plataforma complementa los actuales sistemas de acceso mediante DNI-e y además ha sido diseñado para ofrecer en un futuro la posibilidad de realizar firmas electrónicas en la nube,  mediante certificados personales custodiados en servidores remotos. Y lo más importante, evita que los ciudadanos tengamos que utilizar métodos de identificación diferentes para relacionarnos electrónicamente con los diferentes órganos administrativos.
Cl@ve contempla la utilización de sistemas de identificación basados en claves concertadas y certificados electrónicos (incluyendo el DNIe)
En cuanto a claves concertadas, el sistema admite dos posibilidades de uso:
·         Cl@ve ocasional (Cl@ve PIN), con validez limitada en el tiempo, que se corresponde al sistema PIN24H de la Agencia Tributaria.
·         Cl@ve permanente (Personal), con validez dilatada en el tiempo, que se corresponde con el sistema de acceso mediante usuario y contraseña, reforzado con claves de un solo uso por SMS, aplicable a los servicios de la Seguridad Social.
Para utilizar los sistemas de identificación y autenticación incluidos en Cl@ve, así como para acceder a los servicios de firma en la nube, existirá un único registro, donde el ciudadano deberá registrarse en una sola ocasión, aportando para ello los datos de carácter personal necesario.
El registro en Cl@ve podrá efectuarse :
·         Con certificado electrónico o DNIe
·         A través de Internet con carta invitación de la Agencia Tributaria donde figure el CSV
·         Presencialmente en cualquiera de las Oficinas de Registro, inicialmente en las oficinas de la Agencia Tributaria y en las Entidades Gestoras y Servicios Comunes de la Seguridad Social

En el caso de la Agencia Tributaria a partir del 17 de noviembre de 2014 el sistema de PIN24H cambió su denominación por la de Cl@vePIN24H.
Los ciudadanos registrados previamente en el censo PIN24H podrán registrarse en el sistema Cl@ve cuando vayan a solicitar un PIN para la realización de un trámite en la Sede electrónica de la Agencia Tributaria. Para ello, deberán aportar su número de teléfono móvil, una dirección de correo electrónico y su documento de identidad con mención de la fecha de caducidad, así como aceptar las condiciones de alta en el sistema Cl@ve.
Si por el contrario, el contribuyente no desea incorporarse de momento al sistema Cl@ve, podrá solicitar su PIN a los efectos de realizar trámites electrónicos exclusivamente con la Agencia Tributaria. 
.Adicionalmente, Cl@ve está preparada para incorporar en el futuro, conforme se vayan integrando en el sistema de reconocimiento transfronterizo de identidades electrónicas previsto en la legislación europea, mecanismos de identificación de otros países de la Unión Europea.


viernes, 21 de noviembre de 2014

EL FISCAL GENERAL DEL ESTADO NO ES LA FISCALIA


Una cosa es el Fiscal General del Estado, que es nombrado directamente por el Gobierno y otra cosa muy distinta es la Fiscalía o Ministerio Fiscal,  que es un órgano constitucional integrado funcionalmente en el Poder Judicial y que tiene encomendada la defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley. En definitiva es el Ministerio Público, y por tanto se debe de entender que los Fiscales han de tener independencia de criterio para perseguir una justicia imparcial.

Consecuencia de esa independencia, tras el anuncio del Fiscal General del Estado de que iba a dar instrucciones para formular querella contra los dirigentes de la Generalitat catalana por esa ilegal consulta que realizaron el 9 de Noviembre, la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia catalán consideró que esa instrucción era improcedente, ya que no encontraba indicios de delito y por esa causa decidió no aceptar la orden de su superior jerárquico. Ante esta situación, el Fiscal General, al no considerar satisfactorias las razones alegadas, recurrió al artículo 27 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal y reunió a la Junta de Fiscales de Sala que se manifestó prácticamente por unanimidad, favorable a la interposición de la querella.

Es cierto que el Fiscal General del Estado es nombrado directamente por el Gobierno y que por tanto cabría pensar, que seguía instrucciones del mismo para iniciar acciones legales contra el Sr Mas y su gobierno de la Generalitat catalana, pero, como se ha podido ver en este caso, la Fiscalía, aunque finalmente haya decidido conforme a lo que le interesaba al Gobierno, lo ha hecho de modo autónomo, basándose en los  procedimientos legales establecidos y no en criterios políticos. Es verdad que  ha habido discrepancias entre la fiscalía catalana y la Junta de Fiscales, pero eso no debe de sorprender  a nadie, ya que el derecho no es una ciencia matemática y por eso todos los días, en los Tribunales se ven sentencias que son recurridas a Tribunales superiores que las invalidan en todo o en parte. Es por eso que, para evitar indefensión por errores o defectos en las primeras instancias, los ciudadanos pueden recurrir en apelación a instancias superiores.

Lo que sí ha quedado patente en este conflicto, es que una cosa es el Fiscal General del Estado que puede dar instrucciones bajo criterios políticos y otra muy distinta es  el Ministerio Fiscal que ha de actuar bajo criterios jurídicos. Es posible y yo lo pienso así, que la Fiscalía catalana ciertamente actuó de modo correcto siguiendo su procedimiento estatutario, y mantuvo un criterio opuesto al Fiscal General, probablemente influenciada por las presiones ambientales que hay en Cataluña, que pesaron más que la lógica jurídica, lógica que sí utilizó la Junta de Fiscales que, al estar alejada de Cataluña, quizá no sintió esa presión ambiental y pudo ser más objetiva.

El resultado final es que, hoy, siguiendo el procedimiento estatutario establecido, la Fiscalía ha presentado querella contra el Sr. Mas y otros dirigentes del gobierno catalán, por delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, desobediencia y obstrucción a la justicia. No hacía falta ser jurista para adivinar que todo ese montaje y ese juego trilero, para bordear e incluso saltarse directamente la legalidad, para con todo tipo de estratagemas y argucias y de modo absolutamente unilateral, llegar a esa ridícula consulta, tarde o temprano, terminaría chocando con la ley.


A mi juicio, la querella presentada hoy, ya no obedece a una voluntad política. Obedece a la autoridad jurídica, no del Fiscal General del Estado, sino del Ministerio Fiscal. Ahora le toca el turno a los jueces que, confío, en esa justicia imparcial, terminarán sentando al Sr. Mas y a los miembros de su gobierno, en el banquillo de los acusados.

jueves, 20 de noviembre de 2014

POPULISMO O DEMOCRACIA

Como consecuencia de la seria desafección política que hay entre los ciudadanos, hartos de tanta corrupción, privilegios de los políticos, despilfarros, promesas electorales incumplidas y alejamiento del votante, se ha creado un caldo de cultivo que ha provocado la irrupción con mucha fuerza, del partido populista “Podemos”.  Este partido no llega por casualidad, llega por la crisis de nuestro actual sistema político.  Ante este nuevo escenario que se avecina, el debate de izquierdas o derechas va perdiendo peso y debería de dar paso a otro debate: Populismo o democracia (inspirada ya, desde muy antiguo en los griegos Sócrates y Aristóteles).

Es incuestionable que hoy, cualquier ciudadano está viendo los serios defectos de nuestro estado democrático. Mientras que en nuestra democracia, aunque imperfecta, aparecen corrientes políticas que tratan de atacar y combatir los problemas que tenemos, rescatando las instituciones, curando sus enfermedades y haciéndolas respetables, el populismo tratará de desmantelarlas, perseguirá introducir cambios constitucionales profundos y legislará para adecuar esas instituciones a los deseos de los líderes populistas y no de los ciudadanos. Tenemos pruebas más que suficientes en algunos estados sudamericanos y en los antiguos sistemas comunistas.

Conforme a nuestra Constitución,  tenemos unos derechos fundamentales inalienables, cuales son el derecho a la vida, que impide que podamos ser sometidos a penas o tratos inhumanos o degradantes, el derecho a la libertad que nos permite expresarnos y actuar por iniciativa propia respetando la ley y el derecho ajeno, o el derecho a la propiedad privada que impide que nadie nos pueda privar de nuestros bienes y derechos. Estos tres derechos fundamentales que nuestra Constitución recoge, conviven plenamente entre nosotros, sin que con ellos impidamos o prohibamos el derecho de los demás. Tenemos también otros derechos cuales son la salud, la educación, la alimentación o vestido y algunos otros derechos más que los ciudadanos exigimos en un estado del bienestar. El problema de estos derechos en su conjunto es que, para alcanzarlos, quizá se requiera la renuncia previa de otros que tienen más, para alcanzarlos. Y, es precisamente aquí, en estos derechos, donde los regímenes populistas o totalitarios intervienen.

Independientemente de que en democracia podamos tener ideologías liberales o socialdemócratas, cuando se trata de dar derechos a los ciudadanos, inmediatamente tendremos que preguntarnos de dónde los vamos a sacar y con qué recursos los vamos a pagar y además de eso tendremos que establecer la normas legales correspondientes, porque, si esto no quedara regulado, los ciudadanos, inmediatamente van a encontrar la respuesta en los líderes populistas.

Ahora, en España, el populismo está surgiendo porque sus líderes están jugando con el desaliento y el cabreo de los ciudadanos y para ello están prometiendo lo que no pueden cumplir porque técnica y económicamente, es imposible. Se están aprovechando del desasosiego de los españoles para, dejando a un lado toda razón y lógica en la toma de decisiones políticas, influyen para imponer bajo el paraguas de una utopía, una clara dictadura.  No hay que ser muy listo para adivinarlo. Ya de muy antiguo, los griegos definieron tres tipos de gobierno: Las monarquías que degeneraban en dictadura. Otro tipo eran los grupos de castas aristocráticas que degeneraban en oligarquía. El tercer tipo era la democracia donde todos gobernaban y que degeneraba en demagogia. Estos antiguos griegos vieron que la república era la respuesta porque podía aglutinar estos tres sistemas: Un monarca en forma de presidente, una aristocracia o casta en forma de parlamento y una democracia como el vínculo y la vía de comunicación. Esos griegos  eliminaron esos vicios agrupando los tres tipos y a partir de ahí crearon estas instituciones democráticas que llegaron a nuestros días.  Son precisamente esas instituciones las que el populismo está dispuesto a destruir.

Actualmente, en nuestras Cámaras de Representantes, Parlamento y Senado, ya no se intercambian ideas aplicando lógica y razonamientos, ya no se argumenta fundadamente. Se limitan a atacarse unos a otros con el tú eres malo, y tu más. El ciudadano percibe esto todos los días en los medios de comunicación y entonces aparecen los populistas que aprovechándose de esas debilidades, anulan toda la razón y toda la lógica, levantan pasiones y eliminan los argumentos. ¿Qué hay que hacer entonces? Los políticos demócratas que se van generando en los nuevos partidos minoritarios, tienen que volver a levantar la pasión por el intercambio de ideas y de conocimientos, y tienen que poner en primer lugar a los ciudadanos,  porque otra de las cosas que pretende el populismo es anular la dignidad de las personas, hacer creer que las personas no son dignas de gestionar su propia vida y sus propias ideas y que por tanto necesitan de un líder que los maneje.


El populismo desea tanto a los pobres que en vez de eliminar la pobreza, los multiplica, sencillamente porque al multiplicar la miseria, recibe más votos ofreciéndoles limosnas. De otra parte, si se elimina la constitucionalidad como pretenden los populistas, crecerá aún más la corrupción de otro signo. El mensaje populista es: tú estás mal porque otro está bien, pero oculta que cuando una persona consigue riqueza no impidiendo a otro que la consiga, los estados y las economías mundiales avanzan. Y para conseguir que todos avancemos con más riqueza se necesitan instituciones democráticas, se necesita seguridad jurídica y se necesita un sólido estado de derecho. Y esto a los populistas no les gusta nada porque entonces su discurso queda vacío. 

martes, 18 de noviembre de 2014

LA GRAN COALICIÓN

La gran coalición PP PSOE cada vez está más cerca.

En todos estos treinta y seis años desde transición democrática, sólo antes, en una sola ocasión, el PP había dado su apoyo al PSOE, para que este gobernara en el País Vasco. Se pretendía en aquel acuerdo hacer un frente común para, legítimamente, impedir el avance del nacionalismo vasco, que pactaba con los abertzales radicales socios de ETA. En ese momento, a mí me pareció bien ese apoyo que tenía sentido de estado y que perseguía frenar al radicalismo.

 Ayer, por segunda vez, el PP alcanza un pacto inédito con el PSOE, apoyando en Asturias los presupuestos del Principado para el 2015. El problema de este pacto es que ya no se llega a él por puro sentido de estado, como había ocurrido en Euskadi. Ahora se pacta por otros inconfesables intereses partidistas. Vengo sosteniendo desde hace bastante tiempo que, como consecuencia de la seria desafección de los ciudadanos, hartos de tanta corrupción, privilegios de los políticos,  despilfarro, promesas incumplidas y alejamiento del votante, ha surgido con una fuerza inusitada el populista Podemos, al tiempo que avanzan  a mucha velocidad los partidos moderados de  Ciudadanos y UPyD  así como el de derechas Vox.  La aparición de estos nuevos partidos hace que en todos los sondeos se vea que el bipartidismo está en un serio peligro de desaparecer y que sus mayorías parlamentarias en las Cámaras ya no van a ser posibles.

Ante ese peligro que les acecha, estoy convencido que  los partidos mayoritarios PP PSOE, terminarán alcanzando una coalición,  para protegerse y hacer frente común frente a la irrupción de los nuevos partidos que pueden desestabilizar su hegemonía. De este modo, volverían a quedar blindados y a persistir en esa nefasta partitocracia y politocracia que  lamentablemente nos ha llevado a lo que todos ya conocemos y que no voy a comentar aquí para no resultar redundante.

Si como imagino que va a ocurrir, esa gran coalición PPPSOE se va producir, para que de ese modo puedan seguir manipulándonos, como han hecho hasta ahora ¿qué podemos hacer en las próximas elecciones? Creo que las opciones de voto van a estar focalizadas en esa gran coalición que se avecina, en el populista Podemos, o en las opciones moderadas que representan Ciudadanos o UPyD.

 Yo diría a las personas que decidan orientar su voto a PPPSOE, que lo que van a conseguir  es más de lo mismo. Incluso provocando una situación aún más grave, ya que al no tener contrincantes políticos de peso, incrementarían la opacidad interna, se meterían más en su coto privado y la distancia con los ciudadanos sería aún mayor. (Las consecuencias de todo esto, tristemente, las estamos sufriendo).  Diría a las personas que decidan orientar su voto a Podemos, que van a dar su apoyo a un partido totalitario y populista, que si bien es cierto que hacen un adecuado diagnóstico de la situación política actual y que yo comparto en gran parte,  se equivocan en las recetas a aplicar para curar al enfermo y que probablemente, si gobernaran, nos llevarían a que en vez de muchos, todos los ciudadanos españoles termináramos enfermos. Sólo hay que mirar a Venezuela, Cuba o a la antigua URSS para ver a lo que conducen esos totalitarismos radicales de izquierdas. O igualmente, a lo que han conducido los totalitarismos de derechas. Concluiría por tanto que, a mi juicio, la mejor opción, es votar a partidos moderados de centro, como Ciudadanos, que aún no están contaminados, que tienen un diagnóstico correcto del problema (casi lo comparten con Podemos) y que tienen unas recetas técnicamente más adecuadas y más correctas en democracia,  para llevar esta país adelante. 


Así que, amigo lector, esté usted preparado para lo que se avecina. Ayer, nuevamente, en Asturias se ha iniciado la reconquista, pero en este caso no es la reconquista de Don Pelayo, para salvar a España del peligro musulmán. Ahora se está iniciando por parte de los dirigentes del PPPSOE, la reconquista o la defensa a ultranza del bipartidismo para de ese modo poder aniquilar a sus adversarios políticos y seguir sustentándose en el poder, defendiendo sus privilegios, apoyándose en las oligarquías financieras y económicas, tapando a los corruptos, y haciendo de España su corralito particular.  La gran coalición se ha iniciado ayer en Asturias. Es el primer paso para conseguir su objetivo final.

jueves, 6 de noviembre de 2014

CORRUPCIÓN Y JUSTICIA

Frente a los insoportables niveles de corrupción que tenemos y que tras el paro, constituyen (según las últimas encuestas del CIS),  la preocupación más importante de los españoles, sale a la palestra la señora Cospedal y dice que el PP ya no puede hacer más contra la corrupción, que ellos no pueden meter a los corruptos en la cárcel.

Esta afirmación resulta indignante al igual que resulta también indignante, ver como todos los políticos manejan el “y tú más” para justificarse. Pero ninguno, en ningún momento habla de lo verdaderamente importante que es independizar y reforzar la Justicia con mayúsculas. Claro que ya sé que a ningún político le interesa una justicia imparcial, independiente y con medios, porque entonces muchos de ellos terminarían sentados en el banquillo de los acusados.

Una justicia despolitizada, imparcial, dotada de medios personales y materiales suficientes y un sistema procesal y penal moderno, son los elementos clave para luchar contra la corrupción y para regenerar nuestra maltrecha democracia. Para esto hay que pedir a todos los políticos del arco parlamentario que se pongan manos a la obra, de modo urgente, para llegar a un gran pacto de estado que lleve a una reforma integral de la Administración de Justicia.

El primer paso para alcanzar la despolitización y llegar a la imparcialidad  e independencia, es reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial, de modo que todos los cargos tanto del Consejo General, como del Tribunal Supremo, o de los Tribunales Superiores de Justicia, sean elegidos por los propios jueces y no por su adscripción política a uno u otro bando, sino por su trayectoria profesional, sus capacidades y su experiencia. Lo mismo ocurre con una Fiscalía actualmente jerarquizada y dirigida por un Fiscal General del Estado elegido por el propio gobierno. Al igual que los jueces, el Fiscal General debería de ser elegido por los fiscales. Esta reforma del poder judicial debe de pasar también por una reestructuración de las actuales demarcaciones judiciales creadas en 1834 y que siguen vigentes prácticamente sin ningún cambio, así como por la flexibilización de las dotaciones y adscripción de jueces para evitar los desequilibrios que actualmente hay en las cargas de trabajo,  y que llevan por ejemplo, a que en la Audiencia Nacional, haya unos pocos magistrados soportando sobre sus espaldas todos los casos de corrupción más graves. O que sólo la juez Alaya en Andalucía, tenga que asumir ella sola, sobre sus espaldas, todo el proceso de los eres.

El segundo paso es introducir reformas legislativas de calado, como son una nueva ley de enjuiciamiento criminal  y un nuevo código penal, que permitan combatir las modernas formas de criminalidad que hoy tenemos y que no se pueden combatir con una legislación que nos viene de finales del siglo XIX.  Sin duda alguna, estas medidas legislativas y alguna otra, agilizarían los procesos complejos como los de la corrupción. Una justicia ágil y rápida es una verdadera justicia. Dentro de estas reformas de calado habría que reducir también el número de aforados. El aforamiento tiene que estar limitado sólo a los delitos cometidos en el ejercicio de un cargo.

El tercer paso es centralizar todo el sistema judicial con una única cadena de mando,  para evitar la atomización que actualmente existe. No es entendible que en este momento, haya un Ministerio de Justicia del que dependen jerárquicamente los secretarios judiciales y los fiscales, un CJPJ del que dependen los jueces, y trece comunidades autónomas con competencias asumidas en materia de justicia y de las que dependen los diferentes funcionarios adscritos a los cuerpos de gestión y tramitación procesal, así como de todos los medios materiales puestos a disposición de los tribunales. Esta descentralización nos lleva a unas comunidades autónomas como por ejemplo el País Vasco, que da a la justicia unos medios materiales modernos a unos sistemas informáticos fiables o a unas dotaciones de funcionarios adecuadas, o a otras como Asturias donde las sedes judiciales están dispersas, donde muchas de ellas están ubicadas en una comunidad de vecinos, donde tienen equipos y programas informáticos obsoletos y donde a veces hasta no hay papel para las fotocopiadoras.

Por último, el cuarto paso es hacer que la Policía Judicial o ciertas unidades de la Agencia Tributaria, dependan y queden adscritas y bajo el control de jueces y fiscales, para evitar las interferencias jerárquicas del poder político. Igualmente hay que reestablecer y dotar nuevamente de competencias a los miembros de la intervención general del estado, así como a los secretarios e interventores municipales, para que puedan realizar libre y profesionalmente, sus labores de intervención y control.


En definitiva, a mi juicio, con estos cuatro pasos explicados a grandes rasgos, se podría conseguir el fortalecimiento del poder judicial, necesario para combatir la corrupción y para contribuir con ello a la regeneración democrática. Ya sé que en este momento y en la legislatura actual, no hay tiempo material para introducir estas reformas, pero, al menos, se impone que esos políticos y esos partidos acosados por la corrupción, hagan un frente común, y declaren públicamente que han llegado a un Pacto de Estado para reformar íntegramente la justicia.  Si siguen refugiándose en el cascarón y no afrontando la reforma, igual llega “Podemos” para echarlos a patadas. Y a partir de ahí, que Dios nos pille confesados.

domingo, 2 de noviembre de 2014

LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Una vez más,  el Presidente Sr. Rajoy ha vuelto a defraudar a los ciudadanos lanzando botes de humo, manipulando y tergiversando la información. La semana pasada, a bombo y platillo anunció, como medida especial para luchar contra la corrupción, que el Consejo de Ministros, iba a aprobar por Real Decreto, la incorporación de trescientos nuevos jueces.
Por favor, Sr. Presidente, no siga manipulando a los ciudadanos. Usted sabe perfectamente que esos trescientos jueces, hace ya tiempo que habían aprobado la oposición y que, como no tenían plaza, actualmente están realizando sus funciones adscritos provisionalmente a otros juzgados, en expectativa de destino. Lo que su gobierno va a hace ahora es inventar una burda chapuza para regularizar administrativamente la situación de estos 300 jueces, al tiempo que aprovecha la oportunidad para hacer propaganda y decir que se trata de una medida especial para combatir la corrupción.

Ni medida especial ni nada que se parezca. Sencillamente va a regular la ridícula situación irregular de esos trescientos jueces que actualmente están destinados reforzando otros juzgados. Ni va a crear nuevos jueces, ni va a crear nuevos juzgados, ni va a crear nuevas plazas para que luchen contra la corrupción. El número de jueces que existían antes, va a ser el mismo que va a existir tras su extraordinaria medida anticorrupción. El Decreto que ha anunciado lisa y llanamente, lo que va a hacer es regular a efectos administrativos, una situación irregular que había.

Como consecuencia de los recortes que viene aplicando a la Administración de Justicia, hace ya más de cuatro años, que no ha creado ningún nuevo juzgado y por lo que veo, no parece que tenga interés en crearlos. Ahora, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, saca adelante este Decreto de nuevos nombramientos, que ya había sido preparado por el antiguo Ministro de Justicia Sr. Gallardón, antes del verano y que había sido remitido en Septiembre al Consejo General del Poder Judicial para que informara sobre él. Por tanto, Sr. Presidente no nos venda que con esta medida de regularización administrativa de algunos jueces, va a luchar contra la corrupción. Este Decreto nada tiene que ver con lucha contra los corruptos. Tanto es así que, en la propia introducción del Decreto, se dice claramente que esta adecuación de plantilla no va a costar ni un solo euro y que sólo pretende regularizar una situación administrativa. No se habla de un solo juzgado nuevo. Sólo se alude a que se va a ampliar en dos nuevos jueces, la plantilla de la Audiencia Nacional.

Resulta pues ridículo que nos venda, bajo el pretexto de luchar contra la corrupción, que sobre un total de cinco mil magistrados, va a destinar dos a la Audiencia Nacional. Por favor, Sr. Presidente, no nos mienta. Esta adecuación de plantilla nada tiene que ver con la lucha contra la corrupción. Se trata de una adecuación que no alcanza al ámbito penal, si no que se trata en su gran mayoría, de plazas ubicadas en los ámbitos civil, laboral o contencioso administrativo. Estos jueces ya llevan tiempo ejerciendo como tal y sus funciones nada tienen que ver con la persecución de la corrupción.

Tras el gran número de escándalos que ha habido y que siguen aflorando, en vez de lanzar botes de humo para enmascarar el problema, como está haciendo ahora, probablemente para dar la sensación a la ciudadanía de que está haciendo algo, por qué no se lanza a aplicar auténticas medidas de calado. Por qué no introduce profundos cambios estructurales en el Poder Judicial, primero para despolitizarlo y en segundo lugar para dotarlo de los medios personales y materiales que necesita para facilitar de verdad que los corruptos se sienten cuanto antes en el banquillo de los acusados. Por qué no potencia la actuación de los Interventores y Secretarios Municipales de carreta para que eliminen en los Ayuntamientos el caldo de cultivo que provoca el urbanismo. Por qué no hace intervenir con todo rigor a la Intervención General del Estado.

Pero, de todas estas medidas que sugiero, sin duda alguna, la más importante es la de “despolitizar la justicia al tiempo que se le dota de los medios que necesita”. Esta medida crearía un verdadero poder judicial listo para actuar, pero claro, a ustedes, los políticos, esto no les interesa nada, porque cuando más débil sea el poder judicial, más impunidad tendrán ustedes y sus protegidos.