
El pasado día 1 de Octubre escribí un artículo sobre SITEL que fue publicado en
Noticias Jurídicas y en este mismo blog. En el pretendía dar una opinión estrictamente jurídica sobre un sistema que a mi juicio tiene insuficientes garantías jurídicas.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando un mes después, un buen número de medios de comunicación empezaron a ponerse en contacto conmigo, solicitándome informaciones, entrevistas e incluso invitándome a participar en tertulias televisivas. Como era manifiesto el interés que había en utilizar mis opiniones jurídicas como instrumento contra el uso que el Gobierno de Zapatero hacía de SITEL, decidí no meterme en este juego y no acepté ninguna entrevista.
Desde esos primeros días de Noviembre en que estalló SITEL mediáticamente, hasta hoy mismo, empecé a encontrarme con artículos periodísticos en los que, invocando mi nombre, se tergiversaban totalmente mis opiniones, se sacaban de contexto, y en definitiva se utilizaba mi artículo no como un instrumento jurídico, sino como una herramienta de ataque al Gobierno.
Me encontré también con comentarios bastante ofensivos tanto hacia mi persona como a los profesionales del derecho. Me regalaron algunas perlitas como estas: Este abogaducho va de docto y no tiene ni puta idea; A ese Abogado seguro que le paga el PP para que diga lo que dice; Con lo que has escrito haces mucho daño a los que usamos Sitel en nuestro trabajo; Los abogados no hacen mas que liarlo todo para confundirnos; deja ya de tocar los "c" al gobierno que se te ve el plumero". etc.etc.
Por todo esto quiero salir nuevamente a la palestra para tratar de dejar las cosas en su sitio.
A los periodistas les diría que si utilizan el derecho de cita, que lo hagan, pero que se limiten a reproducir literalmente lo que he escrito y no a hacer sus propias interpretaciones tergiversadas, sacadas de contexto y utilizadas de modo parcial y tendencioso.
A esos ciudadanos irrespetuosos y que sin conocimientos jurídicos me critican dándome lecciones de derecho, utilizando un dicho popular, les diría que son como el maestro Ciruela, que no sabía leer pero ponía escuela. Por favor, que cada uno opine de lo que sabe no de lo que no conoce.
Y por último, al periodista o al ciudadano que se tome la molestia de leer esto le diré que mi artículo fue publicado en una revista jurídica, con un sentido estrictamente jurídico, con opiniones fundadas en derecho y como decimos los Abogados, salvo otra opinión mejor fundada , con lo que puedo aceptar la discrepancia de otras opiniones jurídicas, puedo aceptar otras interpretaciones y puedo aceptar otros criterios, pero, lo que nunca aceptaré es la tergiversación, la descalificación gratuita, la amenaza velada, y la lección magistral de alguien que no ha pasado por la Facultad de Derecho.
Una cosa es una opinión jurídica sobre SITEL y otra radicalmente distinta es el uso político que alguien quiera hacer de este sistema de interceptación, algo en lo que yo ni he querido ni quiero entrar.